Del movimiento a la creación
Somos Victoria y Fabián, artistas, bailarines profesionales y soñadores incansables.
Durante años representamos a Colombia en competencias internacionales de salsa, llevando nuestra pasión por el arte a escenarios alrededor del mundo y alcanzando el título de campeones mundiales.
Pero antes de que existiera POT·POTS, existía un sueño: seguir creando, inspirando y conectar con las personas a través del arte.
Lo que comenzó como una iniciativa para financiar nuestro camino artístico terminó despertando una nueva pasión. Descubrimos en la pintura y la creación artesanal una forma diferente de expresar emociones, contar historias y dejar huellas que permanecieran más allá del escenario.
Así nació POT·POTS, una marca donde el arte dejó de moverse para empezar a florecer.
El camino hacia POT·POTS
Los primeros pasos
Comenzamos creando piezas en cerámica, llenas de color, creatividad y nuestra esencia artística.
Cuando la gente empezó a conectar
Llevamos nuestras creaciones a ferias y eventos. Cada conversación y cada venta nos confirmaban que había algo especial en lo que estábamos construyendo.
Una segunda vida para cada historia
Decidimos trabajar con retazos de madera recuperada, transformando materiales descartados en piezas únicas llenas de significado.
Arte que florece
Hoy creamos piezas de arte sembrables que conectan emociones, naturaleza y diseño en una experiencia única.
No queríamos hacer algo común. Queríamos crear algo único, irrepetible y con sello propio.
Cada pieza cuenta una historia.
Cada POT·POTS es elaborado a mano utilizando retazos de madera recuperada, transformando materiales descartados en piezas llenas de significado.
Ninguna pieza es exactamente igual a otra.
Por eso cada creación incluye un certificado de autenticidad que respalda su carácter único y exclusivo.
Más que un objeto decorativo, cada POT·POTS es una historia viva que evoluciona con el tiempo, crece junto a una planta y crea una conexión especial entre el arte, la naturaleza y las emociones.